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  ¡Ahí viene La Cabra Mocha! http://lagaitadeldecano.blogspot.com/2014/05/la-cabra-mocha.html La Cabra Mocha es una gaita zuliana que data de los años 1921-1923, podemos entonces decir que circa, más o menos, los cien años de haber sido escrita por Pradelio Hernández y ha sido cantada por un sinfín de conjuntos gaiteros. He aquí el cuento que me ha inspirado escribir el recuerdo de esta emblemática gaita.   La Cabra de Josefita La familia Camacho tenía una cría de cabras. Un día una de las cabras dio a luz a una cabritilla anormal pues no tenía orejas ni rabo. En verdad que era una cabritilla fea, pensaron en sacrificar su vida pues temían que fuese un engendro diabólico. Josefita, quien era uno de los integrantes de aquella familia, sintió mucha pena por aquel pobre animalito y les pidió a sus papás que no la sacrificaran, les dijo que eso era un gesto de crueldad porque el pobre animalito no tenía ninguna culpa de ser anormal. Les pidió que se la dejaran cuidar a ella, les prometió
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Audoeno Petit Chacín, 1962 Mi oponente, mi apoyo, mi mejor amigo Rememoro mis años de infancia desde que se dibujan en mi memoria y en ellos mi padre es la figura de un señor muy callado y serio a quien teníamos que obedecer. Cuando estaba en la casa teníamos que hacer mucho silencio para que pudiera descansar. Mi padre era la autoridad máxima en nuestra familia, un señor que trabajaba sin descanso para darnos el sustento diario. El amor que yo sentía por mi papá era producto de una inercia familiar. No recuerdo ni un abrazo, ni un beso, ni una mirada de aquel ser tan importante en mi vida. Y no digo que nunca me abrazó, me besó o me dedicó una mirada bañada de amor de padre, pero yo no lo recuerdo. Éramos una familia tan grande que su amor de padre a lo mejor se consagraba en luchar incansablemente día a día para que no nos faltara el pan sobre nuestra mesa; una manera de expresar un amor tácito que nos mantenía la vida para que un día llegáramos a ser padres abnegados. Cuando c
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  Kamal, el albino Kamal era un camaleón que vivía en una tienda donde vendían mascotas. Había nacido de un lote de huevos que eclosionaron en cautiverio en aquella tienda. Kamal carecía de la batería normal de pigmentación en las células de la parte externa de la piel, llamadas cromatóforos, que contienen los camaleones. Era un camaleón albino, en su naturaleza, carecía de la capacidad de cambiar de colores como es la peculiaridad de esta familia de reptiles escamosos. Desde que Kamal nació, los dueños de la tienda se percataron de que era un camaleón fuera de lo común y cayeron en cuenta de que no era un espécimen que tuviera potencial de ser vendido, pues carecía de la característica que hacen atractivos a los camaleones. Sin embargo, a pesar de la palidez de sus escamas, decidieron tenerlo por un tiempo para ver si algún cliente mostraba interés en comprarlo. Todos sus compañeros, uno a uno, fueron vendidos hasta que Kamal quedó solo en aquella jaula. Nadie quería comprarlo
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Estaba la rana sentada debajo del agua   Hubo una gaita que resonó en la época navideña de 1964. Toda  canción nace de una inspiracion y puede ser escrita en forma de cuento.  He aquí mi cuento. Rincón Morales 1964 https://www.youtube.com/watch?v=JFeSyV2j0is   Era una laguna de agua cristalina cuya superficie se veía adornada por abundantes lirios de colores vibrantes. Vivía allí una ranita verde cuyo croar era muy melodioso. Aquella ranita no cantaba solamente después que llovía o por las noches; ella cantaba también de día mientras el sol brillaba y a través de sus rayos potentes calentaba el aire y a su vez mantenía la agradable tibieza del agua de su laguna. Era tan aficionada a cantar que ella cantaba aún debajo del agua. Un día, cuando esta espectacular rana cantaba debajo del agua, pasó una mosca, nadando muy diestramente con sus seis patas. De una manera altiva y un tanto indignada le dijo: “Oye tú, si crees que cantas muy bonito, cambiarás de opinión al escuchar
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  Cilanciosa Hubo una vez una pequeña gatita llamada Cila. Desde que nació junto a un grupo de cinco hermanitos, su mamá notó que Cila no ronroneaba y la llevó al doctor. El doctor le dijo que Cila era totalmente normal. El doctor le explicó a mamá gata que no debería preocuparse porque Cila era una gatita demasiado apacible y que su ronroneo seguramente se manifestaría voluntariamente durante su crecimiento. Todos sus hermanitos se burlaban de ella, le ponían apodos muy feos. Le decían que tenía su batería descargada y su compartimiento de baterías no tenía puerta, por eso no le podían cambiar su batería; le decían que la maraca de su garganta estaba vacía. En lugar de llamarla Cila, la llamaban Cilanciosa. Cila sentía mucha vergüenza de ser diferente y se sentía muy triste por la burla que le hacían sus hermanos. Un día, Cila decidió irse muy lejos de todos, quería estar en un lugar solitario donde nadie supiera que su cuerpo no podía ronronear. Cuando todos dormían, Cila se fue de s
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  Brisa de Luna Llena   Érase una vez un murciélago llamado Pepe, que nació con una debilidad extrema en sus patas y debido a esta debilidad no se podía colgar a dormir como lo hacen todos los murciélagos. Pepe tenía que dormir acostado sobre su estómago o sobre su espalda. Los otros murciélagos comentaban que sufría los efectos de un conjuro malévolo y que sólo se libraría del conjuro invocando a La Justicia Divina. Pepe sufría su condición sin quejarse, pero cada vez que se guarecía en su cueva para dormir, le rogaba a La Justicia Divina que le revelara el secreto de cómo curarse. Un día, Pepe tuvo un sueño revelador en el que La Justicia Divina le había hablado pero cuando despertó no pudo reconstruir el sueño en su mente; solo recordaba la frase “Brisa de Luna Llena”. Desde ese día, se aferró más al ferviente deseo que La Justicia Divina le volviera hablar en su sueño para entender bien lo que aquella frase significaba, para poder romper ese terrible conjuro. Pasaban
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Mort-Adela En más de una oportunidad he escuchado decir que la mortadela era el jamón del pobre. La historia que escribo a continuación tiene mucho de realidad con un toque de fantasía, creo que en este relato la mortadela dejó de ser el jamón del pobre para convertirse en la mayor fortuna de una adolescente y de una gatica. Mi relato envuelve dos personajes principales: una adolescente y una pequeña gatica. Ellas no se conocían, a pesar de que eran vecinas. Cada una tenía un sueño muy grande; la jovencita (yo) soñaba con graduarse de bachiller con todos los honores para proseguir hacia la gran puerta de una universidad y la gatica soñaba con poder comerse una rodaja de mortadela completa. Recién comenzaba mi primer año de educación secundaria y dar el cien por ciento de mí en el rendimiento de mis estudios era mi mayor obsesión. Por otra parte, la familia con la que vivía la gatica, siempre le daba un pedacito de mortadela pues compartían una rodaja entre su mamá gata y sus he